octava carta de amor
león:
mira,todo el bosque ya está en brote de plumillas de agua y brisas de pájaro.
mira el cielo que ya está diluyéndose por cada brecha...
y aparecen unos haz de luz agotados de encandilar por nada...
aparecen y creen no existió esperanza para su calor...
y un león aparece y mira fijamente sin quemarse las córneas y logra hasta tocarlos...
logra regañar y corregir algunos rumbos...
los rugidos de ese león han sido suaves y de cortejo...
entonces los haz saben para quien vinieron a dar calor y se han convertido en otro ser...
los haz han mutado, evolucionado, entrado en una leona...
la leona se recuesta coqueta en los llanos...
espera un sólo rugido para volverse cielo, para tener el poder de volverse ambos universo...
ya escribe desde los infinitos abismos celestes...
ya se enjuaga con sales y riachuelos de las dimensiones de la transformación...
los poderes de esa sangre, ojalá llegasen a un sitio específico...
llegará un minuto en el cual universo, haz y leona, darán un sonido misturado de rayo y trueno, un rugido de celo, y un abrir de nubes de los rayos...
un sonido decidor del sitio específico...
en el segundo sabrás donde.
el sonido de la leona te dira cuál es su deseo...
se podrá descifrar?
espera mi novena carta...

